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Three US service members killed in Operation Epic Fury against Iran
Middle East

Mueren tres militares estadounidenses en la Operación Furia Épica contra Irán

El Pentágono informó sobre las primeras bajas estadounidenses en combate desde el inicio de los ataques conjuntos entre EE. UU. e Israel este sábado; además, otros cinco efectivos resultaron gravemente heridos.

1 de marzo de 2026

El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) anunció este domingo que tres militares estadounidenses murieron en combate durante la Operación Furia Épica, la misión militar conjunta con Israel contra Irán. Estas bajas representan las primeras muertes confirmadas de estadounidenses desde que comenzaron los ataques contra territorio iraní el sábado.

Otros cinco efectivos resultaron heridos de gravedad en la operación, según informó el CENTCOM. Varios militares más sufrieron heridas leves por metralla y conmociones cerebrales, y ya se encuentran en proceso de reincorporarse a sus funciones, de acuerdo con el mando militar.

El CENTCOM no reveló el lugar exacto donde los militares perdieron la vida o resultaron heridos. No obstante, dos oficiales militares indicaron que una base del Ejército en Kuwait, que alberga tropas estadounidenses, fue uno de los múltiples objetivos alcanzados por los ataques de represalia iraníes en la región. El hecho de que algunas heridas fueran causadas por metralla sugiere que podrían ser consecuencia de los ataques de Irán, aunque el CENTCOM no lo ha confirmado de manera explícita.

"Las principales operaciones de combate continúan y nuestra respuesta sigue en marcha", declaró el CENTCOM en un comunicado. "La situación es cambiante, por lo que, por respeto a las familias, no revelaremos más información —incluida la identidad de nuestros soldados caídos— hasta que hayan transcurrido 24 horas desde la notificación a sus familiares directos".

Estados Unidos e Israel lanzaron la primera oleada de ataques contra Irán el sábado por la mañana. La operación resultó en la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. En respuesta, Irán disparó cientos de misiles contra diversos objetivos estadounidenses e israelíes en todo Oriente Medio.

El sábado, antes de que se informara sobre las bajas, el CENTCOM había declarado que no tenía reportes de víctimas tras la lluvia inicial de misiles y drones iraníes. En aquel momento, el mando militar aseguró que los daños en las instalaciones estadounidenses eran mínimos y no habían afectado el desarrollo de las operaciones.

Al anunciar la acción militar, el presidente Donald Trump advirtió que "podrían perderse vidas de héroes estadounidenses y podríamos tener bajas. Eso suele ocurrir en la guerra".

El embajador de EE. UU. en Israel, Mike Huckabee, expresó sus condolencias por los fallecidos y heridos, publicando en sus redes sociales: "Que su memoria sea una bendición".